jueves, 14 de enero de 2016

ERASMUS+ ESTUDIANDO FONÉTICA EN UNIVERSITY COLLEGE LONDON by Nacho Arenas

Me di cuenta de que me estaba quedando calvo cuando empecé a tardar cada vez más en lavarme la cara.
Atención: no resintonice su televisor. O más bien: no refresques la página web ― todavía estás en el blog de la EOI Elx. La frase de arriba (en inglés, claro) es uno de los chascarrillos que usaba Paul Carley en sus sesiones de entrenamiento auditivo (ear training), dentro del SummerCourse in English Phonetics(SCEP),al que asistí el pasado agosto en University College London como parte del proyecto Erasmus+ que nuestra escuela está realizando.

A nadie sorprende (volver a) descubrir que el humor es un poderoso aliado del aprendizaje, y los profesores del SCEP daban la impresión de no haberlo olvidado: de los doce tutores a los que pude escuchar, al menos diez habrían ilustrado apropiadamente lo que solemos llamar "humor inglés".
Llamadme "rarito", pero no necesito el humor para encontrar fascinante el estudio de la fonética; aún así, cuando tienes seis horas de clase al día, no se puede negar el efecto estimulante de la risa y la sonrisa.
Hay tres tipos de personas: las que saben contar y las que no.
El curso estaba estructurado alternando las conferencias teóricas con los seminarios prácticos. Las conferencias ― tres al día ― despertaban la curiosidad de los estudiantes con títulos que iban de lo levemente inquietante ("Patrones Prenucleares") a lo cariñosamente paternalista ("Las Vocales: Cómo se Comportan"), pasando por lo simplemente irresistible ("Fonotáctica de las Aglomeraciones Consonánticas", que suena mejor en castellano que en inglés: nada como unos pocos polisílabos, preferiblemente esdrújulos, para darle empaque a algo.)
Las clases prácticas en grupos pequeños, también tres diarias, discurrían paralelas a las conferencias, con la primera dedicada a fonemas, la segunda a entonación y la última a entrenamiento auditivo y práctica de transcripción.
Tuve la suerte de que mi tutor de las clases prácticas fuera el coordinador del curso, Geoff Lindsey, un tipo exuberante y con mucha personalidad, poseedor además de un dominio total de la materia y una increíble habilidad para
manejar sus clases con gran inteligencia emocional. Deslumbrante. Si buscáis su nombre en Wikipedia descubriréis que en realidad es más conocido como guionista (East Enders, Family Affairs) y director. Polifacético, el chaval.

En conjunto, el curso resultó completo y apasionante, con una notable diversidad de opiniones siempre refrescante respecto a los aspectos más controvertidos de la fonética inglesa contemporánea.

I´m on a whisky diet: I’ve lost three days already.
Como de costumbre, hubo un programa social para complementar las clases, pero por desgracia no le pude sacar mucho partido porque un problema de salud podológica mermó notablemente mi capacidad de desplazamiento autónomo (en román paladino: una verruga en un pie no me permitía caminar bien) con lo que el disfrute de la estancia en Londres se limitó principalmente al aspecto intelectual, que no es poco.

Para los que estaban más en forma hubo un pub crawl (rebautizado pub walk, supongo que para no herir sensibilidades más remilgadas), un Harry Potter’s City Walk, un Evening Boat Cruise, una excursión a Windsor y asistencia en grupo a dos espectáculos musicales. El ambiente en general era muy cordial, como suele suceder en estos cursos.
En fin, una experiencia fantástica que recomiendo a todo el mundo. ¡El esfuerzo ha merecido la pena!